El éxito del compostaje doméstico depende en gran medida de la selección de materiales. La mezcla correcta entre materia rica en nitrógeno (fracción verde) y materia rica en carbono (fracción marrón) determina la velocidad de descomposición, la ausencia de olores y la calidad del compost final.

La relación carbono/nitrógeno

Los microorganismos que descomponen la materia orgánica necesitan carbono como fuente de energía y nitrógeno para construir proteínas. La proporción óptima para el compostaje activo se sitúa entre 25 y 35 partes de carbono por cada parte de nitrógeno (relación C/N). En la práctica, esto se traduce en mezclar entre dos y tres partes de material marrón por cada parte de material verde, medido en volumen.

Una relación C/N demasiado alta (exceso de marrón) ralentiza el proceso. Una relación C/N demasiado baja (exceso de verde) produce olores y condiciones anaerobias. El equilibrio se ajusta observando el comportamiento del compostador.

Materiales verdes (ricos en nitrógeno)

Los materiales verdes aportan nitrógeno y humedad. Son la fracción que más rápidamente se descompone y la que puede generar olores si se acumula sin compensar con materia marrón.

Material verde Relación C/N aproximada Observaciones
Restos de fruta y verdura 15–20:1 Trocear piezas grandes para acelerar la descomposición
Posos de café con filtro de papel 20:1 El filtro de papel actúa también como material marrón
Bolsas de té (sin grapa metálica) Variable Verificar que el material de la bolsa sea compostable
Césped recién cortado 15–20:1 Añadir en capas finas; tiende a apelmazarse
Estiércol de animales herbívoros 10–20:1 Excelente activador; de conejo o gallina en pequeñas cantidades
Restos de jardín verde (plantas sin semillas) 15–30:1 Evitar plantas enfermas o con tratamientos fitosanitarios recientes

Materiales marrones (ricos en carbono)

Los materiales marrones aportan carbono, estructura y porosidad. Sin ellos, el compostador se compacta, se vuelve anaerobio y produce olores. En entornos urbanos, donde los restos de poda son escasos, el cartón y el papel sin impresión son los sustitutos más accesibles.

  • Cartón corrugado troceado (sin capas de plástico ni etiquetas metálicas)
  • Papel de periódico, papel de cocina y papel de envolver sin tintas brillantes
  • Hojas secas de árboles (de otoño; las hojas de roble y eucalipto se descomponen más lentamente)
  • Paja y heno seco
  • Virutas y serrín de madera sin tratar (no de tablero aglomerado)
  • Restos de poda triturados
  • Cáscaras de frutos secos (nuez, avellana) troceadas
Compostador con lombrices para restos orgánicos de cocina
Compostador con lombrices para pequeñas cantidades de restos de cocina. Foto: FotoFree / CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons.

Residuos que deben evitarse

Algunos materiales no son adecuados para el compostaje doméstico convencional, ya sea por generar olores, atraer animales no deseados, no descomponerse correctamente o porque pueden introducir contaminantes en el compost.

Materiales problemáticos

  • Carne, pescado y huesos: generan olores intensos y atraen roedores e insectos. El sistema bokashi sí puede gestionarlos.
  • Productos lácteos: mismo problema que la carne. Queso, yogur y leche no son adecuados para compostaje convencional.
  • Aceites y grasas: impermeabilizan la masa del compostador e impiden la correcta aireación.
  • Plantas enfermas o con plagas: los patógenos o huevos de insectos pueden sobrevivir si el compost no alcanza temperaturas de higienización.
  • Plantas invasoras con semillas viables: las semillas pueden germinar al aplicar el compost.
  • Excrementos de perro, gato o personas: pueden contener patógenos que requieren temperaturas de compostaje termofílico para eliminarse.
  • Madera tratada, pintada o barnizada: puede liberar compuestos tóxicos en el compost.
  • Papel con tintas brillantes o plastificado: no se descompone y puede contener metales pesados.
  • Tierra de jardín en exceso: compacta la masa y ralentiza el proceso; en pequeñas cantidades actúa como inoculante.

Casos especiales en el hogar

Cáscaras de huevo

Las cáscaras de huevo se descomponen lentamente pero son beneficiosas para el compost: aportan calcio y ayudan a regular el pH. Se recomienda triturarlas antes de añadirlas al compostador para acelerar su degradación.

Cáscaras de cítricos

En pequeñas cantidades, las cáscaras de naranja, limón y pomelo son compostables. En grandes proporciones pueden bajar el pH del compostador y afectar negativamente a las lombrices (en el caso del vermicompostaje). Troceadas, se descomponen en pocas semanas.

Ceniza de madera

La ceniza de chimenea o de madera no tratada puede añadirse en pequeñas cantidades. Eleva el pH del compost y aporta potasio. Cantidades excesivas pueden alcalinizar el compost y dificultar la actividad microbiana.

Señales de que la mezcla es incorrecta

Síntoma Causa probable Corrección
Olor a amoníaco Exceso de nitrógeno (verde) Añadir material marrón y airear
Olor a putrefacción Exceso de humedad, falta de aire Añadir material seco y remover
Sin actividad (muy seco) Falta de humedad o nitrógeno Humedecer y añadir material verde
Masa apelmazada Exceso de césped o material fino Mezclar con cartón o poda triturada